Nunca tires un calcetín desparejado
Todo puede valer para pasar un rato de juegos, y lo mejor es usar el ingenio para aprovechar alguna de las “cosas” que nos sobran de casa. Por ejemplo: ¿Qué tal utilizar unos calcetines desparejados para hacer unas marionetas?
Si tus hijos tienen entre dos y cinco años puede valer con pintar una cara encima del calcetín. Si son algo más mayores podemos recurrir a pegarle algún trozo de tela o ¿por qué no? hacer una práctica de coser para ponerle ojos con un par de botones.
Por Miguel Ángel Portolés, 26 abril 2006 | | Comentarios